Sáenz juega en Salta la carta de un tercer mandato y empieza a mirar hacia la política nacional
El Cabildo histórico de la ciudad de Salta. Foto: Maria Alejandra Gil / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, avanza en privado en los preparativos para buscar un tercer mandato en las elecciones de 2027, aunque todavía no lo hizo oficial. Al frente de la provincia desde 2019, consolidó en los últimos meses su control territorial, absorbió a buena parte del peronismo salteño y este año asumió además la conducción formal del PJ local, un movimiento que sus allegados leen como el primer paso de la nueva campaña.
El proyecto choca con un obstáculo constitucional que el propio Sáenz había promovido: la reforma de la Carta Magna salteña de 2021, que fijó el límite de una sola reelección consecutiva. Su entorno sostiene que el mandato actual debe contarse como el primero bajo las nuevas reglas, por lo que un nuevo período no estaría vedado; sectores opositores, tanto del peronismo como de otros espacios, cuestionan esa interpretación y advierten que viola el principio de alternancia que la Corte Suprema ya hizo valer en casos similares de Tucumán, San Juan y Santiago del Estero.
En paralelo, Sáenz analiza dar un salto a la escena nacional de cara a 2027. Mantiene conversaciones informales con otros gobernadores que buscan construir una tercera vía entre La Libertad Avanza y el peronismo, aunque en su entorno remarcan que antes necesita asegurar su reelección provincial para poder proyectarse a nivel país. Fue un aliado táctico del Gobierno nacional en el Congreso, aunque atravesó tensiones durante la última campaña, cuando La Libertad Avanza no respetó un acuerdo previo sobre la candidatura en la capital salteña.
Su principal rival hacia 2027 es la senadora nacional María Emilia Orozco, referente de La Libertad Avanza en la provincia, que también aspira a la gobernación y cuestiona la gestión provincial. Sáenz, que mantiene diálogo fluido con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, viajó además a la Argentina Week en París, donde se reunió con el presidente Javier Milei, en un gesto que buscó distender la relación con la Casa Rosada de cara al año electoral.