El riesgo país argentino cayó casi 90 puntos en dos días, pero la volatilidad de los bonos de EE.UU. enciende una señal de alerta
Edificio del Banco Central de la República Argentina, en el centro financiero de Buenos Aires. Foto: Mgropius / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).
El riesgo país argentino cerró la rueda del martes en 573 puntos básicos, una baja de 26 unidades (-4,3%) frente al cierre anterior que le permitió acumular un descenso de casi 90 puntos en dos jornadas consecutivas. La mejora coincidió con un clima más favorable hacia los activos argentinos, después de varias semanas de nerviosismo en los mercados financieros locales.
Los bonos soberanos acompañaron la tendencia con subas de hasta 1,3%, profundizando las ganancias de la rueda previa. En paralelo, el Merval avanzó 1% medido en pesos y 0,3% en dólares, con Central Puerto, BBVA y Pampa Energía entre las acciones que más subieron, con incrementos de entre 2,6% y 3,1%.
En el mercado de cambios, el dólar mayorista se mantuvo sin cambios en 1.520 pesos por tercera jornada consecutiva, mientras que el MEP subió a 1.541 pesos y el contado con liquidación avanzó hasta 1.614 pesos. El blue, por su parte, recuperó 5 pesos y se ubicó en 1.550. El Banco Central compró 43 millones de dólares en un mercado que operó 510 millones, con lo que las reservas superaron los 49.123 millones de dólares, un incremento de 326 millones respecto del día anterior.
Pese a la mejora, en la city advierten que la calma puede ser frágil: el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años superó el 5,30% y el de los títulos a 30 años se acercó al 5,70%, un combo que suele presionar a los mercados emergentes. A esto se suma que varias consultoras privadas recortaron a 1,5% su proyección de crecimiento para la economía argentina en 2026, aunque mantienen expectativas de un superávit comercial cercano a los 25.000 millones de dólares.