Spagnuolo busca impedir el peritaje de los audios que señalan a la tortera

El exdirector de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), Diego Spagnuolo, volvió a intentar bloquear una de las medidas que puede resultar decisiva para la causa que investiga el esquema de corrupción en el organismo y que tiene en el centro de la escena a funcionarios y empresarios vinculados al gobierno de Javier Milei.

A través de su abogado Mauricio D’Alessandro, el exfuncionario pidió al juez federal Ariel Lijo que suspenda el peritaje de los audios atribuidos a su propia voz. La defensa sostiene ahora que Gendarmería estaría analizando un material diferente del que dio origen a la investigación y cuestiona la incorporación de 58 archivos entregados a la Justicia por el periodista Mauro Federico.

El planteo llega mientras la Dirección de Criminalística y Estudios Forenses de Gendarmería ya puso en marcha el análisis técnico de las grabaciones. El objetivo es determinar si los audios son auténticos, si fueron editados o manipulados y, especialmente, si la voz que aparece en ellos pertenece efectivamente a Spagnuolo.

La cuestión no es menor. En las grabaciones que se difundieron públicamente, una voz atribuida al entonces titular de ANDIS describe presuntamente un mecanismo de coimas y sobreprecios dentro del organismo y hace referencia al reparto de dinero, incluido el conocido pasaje en el que se menciona que «le debe llegar el 3 a Karina», en alusión a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.

Una defensa que cambia de estrategia

El nuevo pedido constituye otro capítulo de una estrategia defensiva que fue modificándose a medida que avanzó la investigación.

En un primer momento, Spagnuolo reclamaba que los audios fueran sometidos a peritajes para determinar si habían sido manipulados. Incluso un estudio privado presentado por su defensa sostuvo que las grabaciones podían haber sido alteradas mediante herramientas de inteligencia artificial.

Pero cuando la Justicia avanzó con una pericia oficial, la defensa pasó a intentar frenarla. Spagnuolo también se negó a aportar una muestra indubitada de su voz para que fuera comparada con las grabaciones. Por eso, los especialistas deberán recurrir a registros públicos del exfuncionario para realizar el cotejo.

Ahora el argumento es otro: D’Alessandro sostiene que los 58 archivos contenidos en el pendrive entregado por Federico no fueron incorporados formalmente al expediente y que la pericia ordenada por la Cámara Federal debía concentrarse en los audios que originalmente dieron inicio a la causa.

La defensa cuestiona así que Gendarmería avance sobre un conjunto de archivos cuya correspondencia con las grabaciones difundidas públicamente, según sostiene, no estaría suficientemente acreditada.

Una pericia que incomoda al poder

El análisis de Gendarmería comenzó el 26 de agosto y contempla el estudio forense de los archivos, sus características técnicas, posibles cortes o modificaciones y eventuales signos de utilización de inteligencia artificial. También participan peritos de las defensas y especialistas de la Dirección General de Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP), convocados por la fiscalía.

La pericia podría extenderse durante meses, mientras la causa continúa avanzando por otros carriles. De acuerdo con información publicada sobre el expediente, los especialistas realizan reuniones periódicas y trabajan sobre el resguardo y análisis técnico del material.

El resultado puede ser determinante para una causa especialmente incómoda para el Gobierno. Los audios fueron el punto de partida de una investigación que terminó colocando bajo sospecha la operatoria de un organismo que estaba bajo la conducción de un hombre que había sido abogado personal de Milei.

Pero el expediente no se sostiene únicamente en las grabaciones. Spagnuolo fue procesado junto con otras 18 personas por asociación ilícita, cohecho, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con la función pública. Esos procesamientos se apoyaron también en documentación y en el contenido de teléfonos celulares secuestrados durante la investigación.

Ahora será la Cámara Federal la que deberá revisar esos procesamientos. Mientras tanto, la defensa de Spagnuolo vuelve a jugar una carta para poner en discusión la principal evidencia que puede terminar de establecer si aquellas conversaciones que sacudieron al Gobierno fueron realmente pronunciadas por quien estaba al frente de ANDIS.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *