El riesgo país argentino trepó a 566 puntos y los analistas detectan cinco motivos detrás de la suba
Sede del Banco Central de la República Argentina, en Buenos Aires. Foto: Wikimedia Commons.
El riesgo país argentino, el indicador que mide el sobrecosto que pagaría el Estado para financiarse en los mercados internacionales, escaló este jueves a 566 puntos básicos, su nivel más alto en varios meses y muy por encima de los 400 puntos que marcaba a fines de julio. La suba se explica por una combinación de factores locales e internacionales que los analistas vienen monitoreando de cerca.
Entre las causas mencionadas se destaca que el Banco Central redujo su ritmo de compra de dólares a apenas unos 13 millones diarios en septiembre, lo que le deja menos margen de maniobra para intervenir en el mercado cambiario. A eso se suma la suba de tasas de interés en Estados Unidos, que golpea en general a los activos considerados de mayor riesgo, entre ellos los bonos y acciones argentinos.
El factor político también pesa: aunque buena parte del mercado seguía asignando una alta probabilidad a la reelección de Javier Milei, las últimas encuestas mostraron una caída en su nivel de apoyo, lo que despertó dudas entre los inversores. La creciente exposición pública del gobernador bonaerense Axel Kicillof durante la semana en Nueva York, sumada al peso político que conserva Cristina Kirchner, alimentó además el temor a un eventual regreso del kirchnerismo al poder.
Por último, los datos de actividad económica del segundo trimestre, más débiles de lo esperado, sumaron incertidumbre sobre las chances electorales del oficialismo. En ese contexto, desde JP Morgan sintetizaron el humor de buena parte de los inversores: si Milei logra la reelección, sostuvo un directivo del banco, la Argentina podría encaminarse hacia la recuperación del status de «investment grade».