El presidente Javier Milei encabezó un encuentro de casi cinco horas con ministros y legisladores libertarios en el que remarcó una consigna central: no conceder nada frente a los cuestionamientos que recibe la gestión económica. Durante la reunión rechazó de plano las versiones sobre un freno en la actividad, caída del empleo o pérdida del poder adquisitivo de los salarios.
El encuentro dejó en evidencia roces entre el equipo económico y el sector político del Gobierno. El principal punto de fricción fue un capítulo del proyecto de Presupuesto 2027 que buscaba modificar artículos de la Ley de Emergencia en Discapacidad, impulsado desde el área económica. Los referentes políticos advirtieron que el oficialismo ya había perdido seis votaciones sobre ese tema en el Congreso, y finalmente esa mirada fue la que prevaleció.
El clima interno también quedó marcado por episodios de desconfianza: se pidió a los participantes que dejaran sus teléfonos celulares antes de comenzar la reunión, una medida que generó malestar entre varios legisladores presentes. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, se retiró del encuentro apenas veinte minutos después de iniciado.
El trasfondo político incluye una reforma electoral para suspender las PASO que sigue sin avances concretos y reclamos de gobernadores por falta de diálogo con la Casa Rosada. En los próximos días se conocerán indicadores sensibles sobre actividad económica, salarios y pobreza, que pondrán a prueba el discurso oficial sobre la marcha de la economía.





